Beatificación de los Mártires

El P. Andrés Solá, C.M.F. y sus compañeros mártires con otros 10 Siervos de Dios, mártires también de la persecución religiosa de 1926 a 1929, son ya beatos.

De los trece que han sido beatificados, 10 eran laicos, varios de ellos padres de familia; 8 eran de las diócesis mexicanas de Guadalajara, 3 (nuestros Mártires de San Joaquín) de la de León, 1 de la de Veracruz y 1 de la de Zamora.

A las 14 h., se abrieron las puertas del estadio Jalisco de la ciudad de Guadalajara, donde ha tenido lugar la celebración. El estadio tiene una capacidad para 65.000 espectadores, y prácticamente se ha llenado. A las cinco en punto de la tarde ha dado comienzo la ceremonia de beatificación. Ha sido presidida por el Cardenal claretiano José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos. Le acompañaban en el altar los obispos de los lugares de nacimiento o martirio de los nuevos beatos y el Nuncio de Su Santidad en México. Han concelebrado con él en un lugar destacado unos 40 obispos y nuestro Superior General, y unos cuatrocientos sacerdotes.

El Cardenal Arzobispo de Guadalajara, D. Juan Sandoval, ha dado la bienvenida al Cardenal Saraiva, enviado del Papa, a los obispos, sacerdotes y a todos los fieles presentes, y ha solicitado la inscripción en el número de los beatos a los 13 Siervos de Dios.

Los Postuladores de las causas de estos beatos han ofrecido una biografía de cada uno de los mártires. El P. Aitor Jiménez ha presentado la del P. Solá y sus dos compañeros, el sacerdote Trinidad Rangel y señor Leonardo Pérez.

El Cardenal Saraiva ha dado lectura a la Carta Apostólica de Benedicto XVI por la cual se declara beatos a todos estos Siervos de Dios, y se fija la fecha de su fiesta en el 20 de noviembre. Eran las 17:55, hora local. En ese momento se ha iluminado todo el estadio, se han soltado muchas palomas y se han descubierto los retratos de los nuevos beatos (el P. Arturo Cisneros ha desvelado el cuadro del P. Solá). Entre los atronadores aplausos de la gente, han hecho su entrada entonces las reliquias de los 13 Mártires, precedidas por dos indios danzantes de la cultura náhuatl y charros de Jalisco, todos vestidos con sus trajes típicos. Impresionante ha sido, por lo vibrante y emotivo, el canto del himno a Cristo Rey que ha acompañado la entronización de las reliquias y que la gente ha cantado a pleno pulmón.

El Obispo de León, Mons. José Guadalupe Martín Rábago, que es también presidente de la Conferencia Episcopal, ha agradecido al Santo Padre en nombre de sus hermanos en el episcopado, esta beatificación, y ha puntualizado en su intervención, para evitar toda intencionalidad política, pues el 20 de noviembre es el aniversario de la revolución mexicana, que la única interpretación verdadera es la del reconocimiento de la Iglesia de unos hijos suyos que han muerto por Cristo y perdonando a sus verdugos.

La segunda lectura la ha proclamado nuestro Estudiante Demuel Tavares, de la Delegación de Antillas, que cursa la Teología en México D.F.

En la oración de los fieles, al orar por la Diócesis de Veracruz, se ha rezado por el eterno descanso de su Obispo, fallecido mientras en Guadalajara se está celebrando esta eucaristía. Representantes de las diócesis y de la Congregación han realizado la presentación del pan y del vino con otras ofrendas.

Finalizada la oración de después de la comunión se ha proyectado el saludo especial que el Papa Benedicto XVI esta mañana, desde la Plaza de San Pedro de Roma, ha dirigido a los fieles reunidos en el estadio Jalisco, con motivo de esta beatificación. Sus palabras han sido acogidas con un aplauso de todos los asistentes.

Retirados los concelebrantes del altar, se han apagado las luces del estadio y se han lanzado unos fuegos de artificio. Eran las 7:40 h. La celebración, que ha durado más de dos horas y media, se ha vivido con emoción; ha habido en ella calor, participación y alegría, pero sobre todo ha sido una acción de gracias muy sentida por el don que Dios ha hecho a la Iglesia de México.

Los claretianos, familiares de los tres mártires de San Joaquín, miembros de la Familia Claretiana, y varios invitados, se han reunido después en el patio del Colegio Pierre Faure. A la hora prevista, las 21:30 h., ha hecho su entrada en él, las reliquias de nuestros mártires, y a continuación el grupo de SECLA, Seglares Claretianos de Morelia, ha interpretado una de sus canciones. Tras unas palabras de bienvenida, el P. General ha destacado que hemos vivido unos momentos de alegría que se prolongan en esta fiesta, y ha saludado de modo especial a las familias de los mártires, particularmente a los sobrinos del P. Solá, venidos desde Catalunya. Ha hecho una justa mención del P. Enrique Mascorro y de cuantos le han ayudado a preparar todas las celebraciones de la beatificación, de la Provincia de México, del Postulador General y del Vicepostulador y de cuantos han intervenido de una u otra manera en la organización de este acontecimiento. Se ha servido después una cena, que ha estado amenizada por un espléndido grupo de Mariachis.

¡Beato Andrés Solá, ruega por nosotros, por la Congregación, por el aumento de vocaciones en México y en los Organismos necesitados de ellas, y por la fidelidad de todos los llamados a la vida misionera!

P. José Félix Valderrábano Ordeig, C.M.F.
Secretario General

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