Primera Profesión Religiosa
El domingo 3 de agosto de 2008, en la aldea de Campanero, ciudad de Guatemala, hicieron su Primera Profesión seis jóvenes novicios de tres Organismos Mayores, de Antillas: Cristian Alberto De la Cruz, Bernardo Restituyo Suriel y Francisco Adelso García Javier (dominicanos); de México Irving Santiago Patraca y Francisco Rodríguez Iturbide (mexicanos) y de USA West Antonio Reynante Belén Alcántara (filipino).
El espíritu que animó esta celebración fue la Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo y recordamos también la memoria de nuestros hermanos Mártires Claretianos de Barbastro, esta celebración fue presidida por el M.R.P. Héctor Cuadrado, Superior de la Delegación de Antillas y concelebrada el M.R.P. Alejandro Cerón Rossainz, Superior Provincial de México, el P. José Sánchez, Prefecto de Formación de USA West y también de la Provincia de Centroamérica nos acompañaron los PP. Mauricio Borge (Prefecto de Formación), Santiago Najarro (Maestro de Novicios), Teófilo Cabestrero, José Vidal Pérez, Carlos González y Samuel Cruz.
Durante la homilía se habló acerca del sentido que tienen nuestros votos dentro de la Iglesia y del mundo en que vivimos, recordando que con ello denunciamos los ídolos del mundo placer, poder y poseer y con nuestra forma de vida anunciamos el Reino de Dios, que trae la justicia, la paz y el sentido de la vida.
Después de la celebración la comunidad de Campanero, con alegría y sencillez, que les caracteriza, ofrecieron a todos los que participaron de la alegría de los neoprofesos una pequeña cena.
Más tarde, en la casa del Noviciado, después de firmar el acta, compartimos en comunidad claretiana, pastel, refrescos y experiencias del noviciado.
Desde estas líneas agradecemos en primer lugar a Dios y al Corazón de María por permitirnos vivir esta experiencia dentro de la comunidad claretiana, a la Provincia de Centroamérica, en especial al P. Santiago Najarro, por la acogida y el acompañamiento que nos brindó a lo largo de este año. También a la comunidad de Campanero por abrirnos las puertas de su casa.
Que nuestro Señor Jesucristo nos siga acompañando en esta nueva etapa que iniciamos en la Congregación.
Irving Santiago Patraca, C.M.F.